LA ASTROLOGÍA Y EL TAROT

El eneagrama (diagrama de nueve) nos viene muy bien para explicar gráficamente todo lo que ya hemos estudiado en anteriores capítulos relativo al Rayo de la Creación, a los seis procesos, a las magnitudes que les acompañan. El eneagrama incluso explica la cantidad de leyes que operan en cada nivel. Es ideal para comprender por que los signos del Zodiaco se asocian con animales, por eso lo incluyo en el capítulo sobre las Astrología. Pero veámoslo con detalle porque estas interpretaciones, tal como todo lo piramidal expuesto en la obra, son originales yendo más allá de lo que hay en cualquier otro libro:
   El Absoluto activo está representado por el centro geométrico del eneagrama, con este punto central representamos la Única ley primordial. La circunferencia (pintada de color rojo en la imagen) representa el pluricosmos, las 4 fuerzas que surgen de la fractura de la superfuerza inicial. Las tres cruces internas (pintadas de color amarillo) simbolizan primero el universo, a la izquierda, después el antiuniverso, a la derecha, y por último, completando las tres leyes, en el centro, justo bajo el ángulo superior del triángulo, representamos la fuerza de atracción eléctrica entre los dos monopolos universales y la correspondiente magnitud física asociada a este nivel del Rayo, o sea la carga.
   Los seis segmentos que forman la circulación interna (1-4-2-8-5-7) (pintada de color amarillo) representan las seis leyes que operan desde el nivel galáctico actuando desde ahí en todos los niveles en descenso. La combinación numérica anterior surge cuando dividimos la unidad en siete partes, o sea, 1 : 7 = 0´142857142857142857... La circulación interna amarilla está vinculada a la Ley del Siete mientras que el triángulo central  (3-6-9) (pintado de color azul) lo está con la Ley del Tres, por tanto el eneagrama es el resultado armónico de la combinación de ambas Leyes. El diagrama de nueve es la viva expresión gráfica de la manifestación de los sucesos cósmicos y del orden que éstos presentan en la Realidad. El triángulo azul simboliza la vida orgánica sobre la Tierra, en el local 9 se ubica el ser humano, en el 6 los animales y en 3 las plantas. Al mismo tiempo el local 9 sirve para simbolizar la concepción del ser humano, el local 6 para hacer lo propio con su nacimiento y el local 3 para representar su muerte.

  Colocaremos el Rayo de la Creación en el eneagrama de la siguiente manera: en el local 7 se coloca la Vía Láctea, la gravedad y el proceso de Estructuración, o sea todo lo referente a la nota la; en el local 5 se situa el Sol, la luz y el proceso de Expansión, es decir, todo lo que compete a la nota sol; en el local 4 se ponen los planetas del sistema solar, el magnetismo y el proceso de Interacción, o sea, lo que se refiere a la nota fa; en el local 2 se instala la Tierra, la materia y el proceso de Identidad, es decir, lo incluido en la nota mi; en el local número 1 colocamos a la Luna, al tiempo y al proceso de Evolución, resumiendo todo lo relativo a la nota re; por último en el local 8 se encuentra la cara oculta lunar, el calor y el proceso de Libertad, es decir lo que compete a la nota do final. Por otra parte vemos como el local 9 se encuentra entre el local 1 y el local 8, es decir, entre la Luna y su cara oculta, esto significa que la concepción es un suceso que acontece en un ámbito microcósmico, es un suceso puramente celular sin embargo está propiciado por el elevado nivel cósmico señalado con la nota si en el Rayo de la Creación. El eneagrama simboliza este hecho porque la cruz central está justo debajo del local 9, por lo tanto la calidad unitiva de ser, es decir, el amor universal, patrocina la concepción del ser humano a pesar de ser un suceso microcósmico.
   El local 6 simboliza el nacimiento del ser humano. Si en el local 9 está el sitio de la conciencia celular que colapsa la Realidad nanocósmica situada en el número 8, en el 6 se encuentra la conciencia solar que colapsa la Realidad macrocósmica situada en el número 7. El Zodiaco precisamente se encuentra entre la Vía Láctea y el Sol que, eneagramáticamente, es como decir que el número 6 se encuentra entre el 7 y el 5. Ahora podemos comprender porque la Astrología, desde tiempo inmemorial, ha asignado un animal a casi todos los signos del Zodiaco, excepto los signos de Aire y el signo de Virgo. En realidad el local 6 simboliza tanto a los animales como al nacimiento del ser humano. Las doce leyes que reinan en el nivel solar y en la Astrología están simbolizadas por los doce cruces (pintadas de amarillo en cruce con azul) que la circulación interna amarilla (las 6 leyes físicas) crea al pasar cortando los tres lados del triángulo azul eneagramático (cuatro en cada lado).
   En el local 3 se encuentra la conciencia individual del ser vivo que colapsa la Realidad mesocósmica situada en el local 4. En este mismo local 3 están simbolizadas las plantas y la muerte del ser humano. Las plantas están situadas entre los planetas y la Tierra, es decir, entre el local 4 y el local 2. Cuando el ser humano es concebido es la Luna quien le invita, cuando nace es el Sol quien primero le da la bienvenida y cuando muere, su cuerpo va a formar parte del suelo de la Tierra. Existe una relación psicológica intensa entre las plantas y la muerte, todos lo comprendemos cuando visitamos los cementerios. Que a los muertos les llevemos hermosas coronas de flores no es una casualidad, ni siquiera simplemente una costumbre, a la luz de lo que explica el eneagrama este fenómeno tiene un origen tan remoto como la propia Astrología y un significado tan intenso como el propio Rayo de la Creación.
  El segmento triangular 9-6 simboliza el trasiego que va desde la concepción hasta el nacimiento. El segmento 6-3 simboliza el camino humano que media entre el nacimiento y la muerte y el 3-9 lo que hay entre la muerte y la nueva concepción. Es realmente fascinante la cantidad de simetrías psicológicas que existen teniendo en cuenta estas interesantes proposiciones eneagramáticas. Por ejemplo el trayecto 9-6 que señala el paso de la concepción al nacimiento, queda cerca del cruce izquierdo que simboliza al universo y a la Realidad física. Durante esta fase se forma el cuerpo físico dentro de la matriz materna, para el feto lo psíquico juega un papel secundario. El local 8 que representa la gravedad y el proceso de Estructuración también queda cerca del segmento 9-6. Tanto la Estructuración como la gravedad están relacionadas con el estado de gestación. El feto gira alrededor de su madre mientras que ésta emite una receptividad ilimitada que sirve para acondicionar en la estructura del cuerpo físico del feto las posibilidades compatibles con las leyes naturales. Incluso el feto, en sus primeros estadios, es comparable a una galaxia, ambos son pequeñas porciones de materia y energía que nadan en un espacio proporcionalmente inconmensurable.
   El trayecto 6-3 que señala el paso del nacimiento a la muerte queda cerca del local 4 donde se representan tanto los planetas del sistema solar, como el proceso de Interacción y el magnetismo. El ser humano ya no rota alrededor de su gran madre sino que lo hace sobre si mismo, como si fuera un planeta. Todas las partes del organismo humano trabajan en continua conexión, precisamente la muerte supone la ruptura de la conexión y el fin de la interdependencia entre los distintos órganos vitales. Durante esta fase se forma la
personalidad del individuo, sus gustos, sus objetivos vitales. Del nacimiento a la muerte se cumple el sino inscrito en los planetas. La esencia también tiene oportunidad de desarrollarse durante esta etapa, si lo hace hasta  un cierto punto tiene asegurada la inmortalidad y ya no vuelve a encarnarse, no vuelve a retornar y se escapa del circuito eneagramático quedando instalada en la cruz del centro donde también se ubica la atracción eléctrica y el amor universal.
   El segmento 3-9 señala lo que hay entre la muerte y la nueva concepción, aquí nos enfrentamos con en el misterio de la Luna, situada en el local 1, o sea cerca de 3-9. El cuerpo magnético que acompañaba a la vida durante la fase anterior ahora está separado del cuerpo físico y va a parar a la Luna. Selene parece un cuerpo muerto sin embargo mantiene en si misma un extraño estado fetal con respecto a la Tierra. La Luna después de muchos eones adquirirá un status independiente, igual que, después de la muerte, el ser humano también aspira a un nuevo status. El local 1 también representa el proceso evolutivo y el tiempo. La Evolución explica como lo creado tiene algo que traer al Creador. Lo que va de la muerte a la concepción, en realidad, es pura evolución, es purificación, en este punto quizá haya una gran coincidencia con la doctrina de algunas religiones importantes. Lo que va de la muerte a la nueva concepción es, ante todo, tiempo, retorno al mismo punto espaciotemporal donde se produjo la concepción anterior.
 
 

Las veinticuatro fuerzas que proceden del nivel planetario (espacio) se corresponden con los arcanos del juego denominado Tarot. Este enigmático mazo de naipes históricamente originario del antiguo Egipto dominado por el Arte, en realidad, debe entenderse como un amplio espacio psicológico de múltiples posibilidades arquetípicas donde el ser humano interactúa a partir de su propia esencia con la finalidad de encontrar el autoconocimiento en su relación con el mundo y con Dios. El Tarot, como gimnasia mental y emocional, es ideal para alcanzar la metanoia aprendiendo a pensar en otras categorías. Ahora bien, desde los días de la  antigüedad egipcia las verdaderas reglas y la solución secreta de este Juego siempre han estado ocultas. Durante este extenso periodo ningún artista ha realizado un Tarot auténtico. Probablemente, hoy en día, algunos artistas genuinos conocedores de las reglas y de la solución del Juego están diseñando en secreto un nuevo Tarot para el disfrute de las generaciones venideras ya plenamente enmarcadas en la nueva era gobernada por el Arte. Las operaciones comerciales que los supuestos videntes y magos realizan actualmente a partir del estudio de los Arcanos son ética y esotéricamente fraudulentas y, por tanto, no tienen ninguna proyección seria.
   En esta obra sólo analizamos la Astrología y el Tarot en tanto en cuanto están enmarcados en el contexto piramidal. Hay libros bastante interesantes sobre ambos temas que vienen muy a propósito para ampliar y situar al lector, libros que, por otra parte, nada tienen que ver con los bestsellers escritos por los actuales videntes y mercaderes del falso esoterismo. Son libros clásicos, en párrafos anteriores he citado el titulado "La Astrología como ciencia oculta" firmado por el doctor Oskar Adler y sobre el Tarot sólo me atrevo a citar "Jung y el Tarot. Un viaje arquetípico" de la Sra. Sallie Nichols. Quizá haya otros muy válidos pero o yo no los conozco o a mí no me lo parecen. Lo que sí afirmo es que la mayoría de ellos son pésimos y están dirigidos a un público de bajo nivel cultural y de mentalidad poco escéptica. Aún así la mayoría de los libros sobre el Tarot comienzan definiendo de forma aceptable la esencia de cada uno de los 22 Arcanos mayores. La definición de cada uno de los Arcanos que usted, querido lector, va a conocer ahora está en función de su pertenencia a una pareja. Recuerde que, en realidad, no son 22 sino 24 los Arcanos ya que cada uno de ellos está asociado con una de las 24 leyes psíquicas que operan en el nivel planetario. El número 4 es fundamental en el Tarot, son los mismos cuatro elementos de la Astrología. El 4, en este caso, hace referencia al origen cuadrangular piramidal  de las leyes psíquicas en acción. La esfinge es el ejemplo que el Juego pone para destacar la importancia de lo psíquico, de lo interior, de lo enigmático y, por consiguiente, de su clara asociación con lo cuadrangular en la Figura. Estimado lector: si recuerda también hay dos esfinges, una blanca y otra negra que sumadas a los 22 naipes principales  hacen el total de 24. La esfinge blanca tendría el número 23 y la negra el número cero. La esfinge blanca y la negra están enfrentadas, es decir el número cero se encara con el 23, este hecho nos da la pista para encarar correctamente  a los 22 Arcanos mayores. (A+B=23). Las cartas quedan colocadas así: nº 1 El Mago frente al  nº 22 El Loco, nº2 La Gran Sacerdotisa frente al nº 21 El Mundo, nº 3 La Emperatriz frente al nº 20 El Juicio, en definitiva cada arcano se asocia a su pareja para que la suma de sus guarismos sea 23 y así todos se pueden comportar como esfinges. Dispuestas de esta forma cada carta explica a la otra mientras que la mente empieza a acostumbrarse a su significado oculto. El 1, el Mago, representa al hombre consciente mientras que su opuesta el 22, el Loco, representa al hombre inconsciente. El 2, la Sacerdotisa, representa el Conocimiento mientras que el 21, el Mundo, simboliza el objeto del Conocimiento. El 3, la Emperatriz representa a la Naturaleza y su opuesto el 20, la Resurrección de los Muertos o el día del Juicio, hace lo propio en el sentido de simbolizar la actividad regeneradora de la misma. El 4, el Emperador, representa el principio de la vida mientras que su contraria el 19, el Sol, señala la expresión real de este principio. El número 5, el Papa, representa a la Religión mientras que su opuesto, el 18, la Luna, representa la brujería. El 6, el Enamorado, simboliza el   lado emocional de la vida mientras que el 17, su complementaria, la Estrella, hace lo propio pero con respecto a la Naturaleza. El número 7, el Carro, representa la prueba, el intento, la conquista y el 16, la Torre, significa la caída, el error que acompaña a este fenómeno. El 8, la Justicia, significa la verdad y, su opuesta el 15, el Diablo, significa la mentira. El 9, el Ermitaño, representa la búsqueda del Conocimiento y su complementaria, el 14, la Templanza, significa la paciencia para alcanzarlo. La carta número 10, la Rueda de la Fortuna, significa la vida y, la 13, la Muerte, significa justo lo contrario. Por último la número 12, el Colgado, significa el sacrificio mientras que la 11, la Fuerza, significa el poder adquirido por esta acción. En definitiva con estos emparejamientos la mente humana se familiariza con el significado interno puramente psicológico de los Arcanos aprendiendo a ver la unidad dentro de la dualidad. Sería muy precipitado suponer que cada una de estas parejas simboliza o está asociada con un signo astrológico. Veremos que, para asociar al Juego con la Astrología previamente tendremos que aprender a ver la unidad no en la dualidad, como hasta ahora hemos hecho, sino en la trinidad.
   Los 24 Arcanos se pueden representar con tres octavas. Efectivamente, siete notas más un intervalo multiplicado por tres suma un total de 24 elementos. Si disponemos estas tres octavas en continuación y enlazadas de tal manera que se formen doce triadas obtenemos lo siguiente: (do, si, [la), sol, (fa],-, [mi), re, (do], si, [la) , sol, (fa], -, [mi), re, (do], si, [la), sol, (fa], -, [mi), re, do]. Si ahora suponemos que el último do también es el primero de la tanda habremos formado una circunferencia de doce triadas, seis entre paréntesis y seis entre corchetes. Si ahora asignamos a cada triada el valor psicológico de un signo astrológico y a cada nota el valor de un Arcano entonces estamos en buenas condiciones para aprender a ver la unidad en la trinidad. El espacio psicológico representado por el Juego se transforma en movimiento, la siguiente dimensión después del espacio. Esto significa que tendremos que aprender a mover los naipes de tal manera que encontremos lo que la dimensión  movimiento realmente representa, es decir, la conciencia inscrita en la tetradimensionalidad expresada en los cuatro vértices de la base de la Pirámide. Probando diferentes combinaciones aprenderemos a diseñar unas reglas para colocar los Arcanos en la Triple Octava Cerrada de tal manera que su disposición codifique la mayor cantidad de información posible sobre la Realidad. Las reglas del Juego son precisamente las doce leyes que operan en el nivel solar y la conciencia del Jugador que, después de mucho tiempo empleando el método de prueba y error, es capaz de cristalizar correctamente una combinación única y magistral sobre la triple Octava Cerrada, también debe estar al nivel solar. Con la consecución de la cristalización los Arcanos quedarán para siempre fijados en la estructura de la Triple Octava Cerrada y terminará el Juego puesto que el objetivo se habrá cumplido. Ahora bien, como dice el célebre refrán: "Del dicho al hecho va mucho trecho". Explicarlo aquí brevemente puede resultar relativamente fácil pero practicarlo es muy difícil y alcanzar la meta puede llevar media vida. El premio es obtener cada signo astrológico cifrado no por dos sino por tres Arcanos para que el uno quede expresado en el tres, en el siete y en el doce.  Del movimiento pasamos al tiempo, la cristalización implica una nueva disposición temporal de los Arcanos que, antes de esta operación, sólo existían en el seno de un espacio psicológico de carácter interno. A partir de la cristalización los Arcanos Mayores tienen una existencia física gobernada por seis leyes. Me refiero a los seis procesos (Estructuración, Involución, Interacción, Identidad, Evolución y Libertad). La conciencia individual del Jugador que  cristaliza recorre justo el camino inverso que hace la conciencia del astro rey al colapsar la onda gravitacional galáctica introvertiendo la Realidad física para formar en su interior otra de naturaleza psíquica y piramidalmente cuadrangular. El espacio psicológico representado por el Juego en un principio es cuadrangular para la Figura (24 leyes), así los Arcanos se ordenan según su número. De tal manera obtenemos: fa-1/ sol-2/ la-3/ si-4/ do-5/ re-6/ mi-7/ intervalo mifa- esfinge blanca/ fa-8/ sol-9/ la-10/ si-11/ do-12/ re-13/ mi-14/ intervalo mifa-esfinge negra/ fa-15/ sol-16/ la-17/ si-18/ do-19/ re-20/ mi-21/ intervalo mifa-22/. Lo que hace la conciencia del Jugador moviendo la disposición anterior y redisponiéndola cuantas veces sea necesario hasta obtener la definitiva Cristalización de la Triple Octava Cerrada es convertir esa Realidad cuadrangular en otra triangular (6 leyes) culminando con ello una colocación objetiva cargada de una cantidad máxima de significado. Lo veremos mejor en este esquema:
A-Conciencia individual que todavía no Juega
B-Espacio cuadrangular- Tarot- Mazo ordenado (24 leyes)
C-Movimiento- Conciencia del Jugador (12 leyes)- Intentosde colocación
D-Tiempo o espacio triangular- Cristalización definitiva (6 leyes)

  Ahora estamos en inmejorables condiciones para comprender que el Tarot en realidad es un método para que el Jugador obtenga la conciencia solar (12 leyes) a partir de su trabajo sobre la conciencia individual (48 leyes). Si fijamos la atención en la octava que trata del nanocosmos veremos que el nivel Do/Mi-3-Átomo-Electromagnetismo/Tiempo está legislado con una doble valencia, puede estar bajo la jurisdicción de 6 ó de 24 leyes, precisamente la Cristalización equivale a experimentar esta dualidad en el propio psiquismo del jugador. El Tarot está ordenado de dos formas al mismo tiempo, una es la ordinal que viene marcada por la numeración (24) y la otra se desprende del orden especial que surge con la  Cristalización. (6)

  Lo que el estudio comparativo del Tarot ofrece en relación con la Pirámide es el aprendizaje de la visión de la Unidad no ya en la dualidad, con el paradigma de la esfinge ni en la trinidad con la cristalización de la Triple Octava Cerrada sino en la Totalidad. No podía ser de otra manera puesto que la Figura es una expresión simbólica sobre la Realidad Total mientras que el Tarot lo es acerca de la Realidad psíquica accesible para la mente humana. En el diagrama siguiente veremos como ambas versiones de la Realidad son coincidentes:
 
11-La Fuerza- Do-4-Absoluto (Todo)- Energía 1(superfuerza)
1- El Mago- Intervalo dosi- 1- Pluricosmos- Transcendental-Cuatro fuerzas
2- La Sacerdotisa-Si-2-Cosmos-Unitiva-Carga eléctrica3
3- La Emperatriz-La-3-Vía Láctea-Creativa-Gravedad6-Estructuración
4- El Emperador-Sol-4-Sol-Consciente-Luz 12- Expansión  Do-4-Sol
5-El Papa-Fa-3-Planetas-Sensitiva-Magnetismo 24-Interacción  intervalo dosi-1- Planetas
6- El Enamorado-                                                                   Si-2-Sexo-Marte y Venus
7-El Carro- La,Sol,Fa-3-Naturaleza (humanos, animales y plantas)-Sonido
8- La Justicia-Mi-2-Tierra-Cohesiva-Materia 48- Identidad
9- El Ermitaño-Re-1-Luna-Dirigida-Tiempo 96- Evolución
10- La Rueda de la Fortuna-Do-0-Cara oculta lunar-Dispersa-Calor192-Libertad

   En el esquema anterior, la espina dorsal de la Realidad macro-mesocósmica, queda relacionada psicológicamente con los primeros once Arcanos. El número 12, el Colgado, representa a los doce signos del Zodiaco, o sea, a la Astrología. Cada nivel está vinculado con un Arcano determinado y el siguiente nivel queda asociado con el que va a continuación siguiendo el orden numérico. Querido lector, el sentido ordinal tiene una gran importancia porque demuestra que la asociación psicológica que ahora le presento no es ni accidental ni artificial sino muy natural y además es capaz de explicar psicológicamente el propio contenido de cada nivel. En el siguiente diagrama veremos como los restantes Arcanos, desde el 13 al 22, hacen lo propio con respecto al micro y al nanocosmos:
14- La Templaza-La-4-Cigoto (células)-Constructiva-Conciencia 96
15- El Diablo-Sol-0-Virus-Punto (yo imaginario) 96
16- La Torre- Fa-3-Genoma-Plástica-Espacio 48
17-La Estrella-Intervalo fami-2-Cromosoma-Movimiento
18- La Luna-Mi-1-Gen-Tiempo (herencia) 24
19- El Sol-Re/Re-4-Cadena atómica desconocida-Eternidad 12
20- El Juicio-Do/Mi-3-Átomo desconocido-Electromagnetismo 24 y Tiempo 6
21-El Mundo-Intervalo dosi/Intervalo fami-2-Subpartícula-Materia 48 y Movimiento
22- El Loco-Si/Fa-1-Cuanto-Tiempo 96 y Espacio 3
13- La Muerte-La/Sol-0-Absoluto (Nada)-Calor 192 y Plano 1
 Debe ser tarea de usted, estimado lector, el encontrar cuantas más simetrías psicológicas mejor entre los 22 Arcanos mayores y los distintos niveles de las tres octavas que ahora he esquematizado para familiarizarse con la posibilidad de comprender la Unidad en la Totalidad y viceversa. De cualquier forma yo le voy a ayudar dándole pistas por donde usted puede proseguir. La verdad es que yo no le impongo este esfuerzo psicológico como un ejercicio que un profesor mandara realizar a uno de sus alumnos. Yo no le puedo imponer ninguna tarea pero si le sugeriré algunos aspectos sobre la relación de los Arcanos con los diferentes niveles cósmicos que ya hemos estudiado en capítulos anteriores. Tenga en cuenta que demasiadas orientaciones por mi parte significarían una violación de su intimidad psicológica porque el empleo de los 22 Arcanos como material para alcanzar el Conocimiento es algo muy personal totalmente enraizado en la psiquis de cada uno.
  La Fuerza, Arcano número 11 se asocia con el Absoluto activo. En primer lugar, la lemniscata, el signo del infinito y del Absoluto aparece preeminente sobre la cabeza de la virgen (la Creación) cuya mano lame el león (el Creador). Este naipe es la viva imagen del Amor, de la unificación, de la superfuerza física que surge como consecuencia de un gran sacrificio psíquico. El Poder Creativo aparece vinculado a un gran esfuerzo llevado a cabo para Realizar la Creación. Dios acepta y reconoce su naturaleza primigenia y primordial y con su Generación se libera del poder autónomo transformando su Omnipotencia física en un acto de Amor infinito.
   El Mago, Arcano número 1 se asocia con el pluricosmos, con la fractura de la superfuerza inicial. Es evidente que el Mago tiene un plan expuesto en los cuatro elementos: oros, copas, espadas y bastos, es decir, las cuatro fuerzas fundamentales. El Mago crea maya, la ilusión mágica de las "diez mil cosas", el pluricosmos como el resultado de la Omnipotencia física que actúa sobre si misma construyendo todas las formas y también como la expresión de que todas las manifestaciones físicas son originarias de Una sola energía que Crea encarnándose en la Realidad. Una mano del Mago apunta hacia arriba conectando con el Absoluto infinito mientras que la otra lo hace hacia abajo, hacia los
cuatro elementos, señalando que la superfuerza ha sido separada. A su vez la varita mágica representa la línea, o sea las cuatro aristas que descienden desde la cúspide piramidal.
   La Gran Sacerdotisa, el Arcano número 2, se asocia con el cosmos como pareja de dos universos gemelos y con la carga eléctrica. Ella se encuentra en la antesala del Templo, a un lado tiene una columna blanca (el universo material) y al otro una de color negro (el universo antimaterial). Este Arcano es un símbolo de la receptividad, de la fecundidad y del misterio de la concepción. El cosmos, entendido como pareja de universos que se atraen y como dualidad física-psíquica hecha Realidad, es el reflejo de este misterio ancestral. La Sacerdotisa lleva en su mano la hoja de papiro donde viene escrita la Tora, este rollo de papel es el símbolo de la segunda dimensión, de las cuatro caras triangulares de la Figura.
   La Emperatriz, el Arcano número 3, se asocia con la Vía Láctea representada por el manantial que discurre cerca, con la gravedad física representada por el avanzado estado de gestación que la conmueve y con el proceso de Estructuración representado por su cetro. El escudo donde está el águila es el símbolo de la tridimensionalidad, recordemos que en la Pirámide este nivel esta vinculado al espacio triangular. Si la Sacerdotisa simboliza la separación entre los dos aspectos antagónicos  de la Realidad, la Emperatriz representa el mundo galáctico donde estos dos aspectos eléctricos están incluidos.
   El Emperador, el Arcano número 4, se asocia con el Sol, con la luz y con el proceso de Expansión. El Emperador representa al Logos Creador que mueve la base piramidal, al principio racional que incluye la conciencia capaz de poner un nombre a los objetos físicos para convertirlos en Realidades psíquicas. El Emperador no abraza el escudo donde viene grabado el águila que simboliza la tridimensionalidad tal como sí hace su esposa. El escudo del Emperador está en el suelo y él se encuentra por encima, es decir, transciende la tridimensionalidad porque es tetradimensional.
   El Papa, el arcano número 5, se asocia con los planetas, con el proceso de Interacción y con el magnetismo. Igual que la Papisa, también el Papa está rodeado por dos columnas, una negra y otra blanca, pero ahora éstas, en vez de pertenecer al Templo, forman parte de su propio trono. Los dos polos eléctricos que en el cosmos estaban separados en este nivel están religados, integrados electromagnéticamente en una Realidad perpetuamente interconectada. La Religión, cuya cabeza visible es el Papa, es un símbolo del proceso de Interacción. El Papa representa el compendio total donde quedan englobadas las 24 leyes psíquicas propias del nivel planetario. El Sumo Pontífice, constructor de puentes, es el arbitro que marca las reglas del Juego del Tarot y vela por su cumplimiento para cristalizar la Triple Octava Cerrada. Para ello organiza sus ideas haciéndolas aparecer en un sistema racional integrado. En este sentido, su poder es supremo, es el representante del auténtico Mesías porque es el único destinado para descubrir las reglas y sin ellas no hay Juego ni jugadores. Una vez que alguien halla las claves nadie más puede encontrarlas, sólo puede haber un Papa al mismo tiempo. Si el Emperador era quien nombraba a las cosas por su verdadero nombre, el Papa es el Nombre en si mismo, el Significado completo, es el representante de la Totalidad psíquica.
   El Enamorado, el Arcano número 6, simboliza a Marte y a Venus, al sexo. El joven protagonista de este naipe tan carismático no se encuentra en algún lugar de la Tierra, sino en el Paraíso (Marte y Venus) entre su madre y su novia, los dos amores de su vida, y está obligado a elegir a una de ellas en detrimento de la otra. Si elige a la madre sacrificará su  sexualidad impropiamente y si, por el contrario, escoge a su novia se realizara como varón. Tras él está Cupido quien aparece para predestinar la elección. La Naturaleza le ha hecho varón y ese es su destino pero, de cualquier forma, él tiene que elegir con libertad, no puede actuar forzado. De su elección depende su futura orientación hacia la vida o hacia la muerte. Queda claro que, en alianza con los placeres propios del sexo, Cupido hace todo lo posible para que triunfe la vida, para que, por ahora, Eros venza a Tanatos. Esta situación refleja psicológicamente lo que ocurre en la Figura intermedia entre las caras triangulares. La palabra sexo filológicamente esta cerca de la palabra seis.
  El Carro es el Arcano número 7 y está asociado con el ser humano, con su conciencia individual aunque también con los animales y con las plantas, estos tres reinos de la Naturaleza están debidamente impresos en el naipe. El protagonista, símbolo del ser humano, es el mismo joven enamorado anterior que definitivamente ha elegido realizarse como varón escogiendo la vida y lanzándose al mundo ávido por perpetrar su conquista al tiempo que consuma su autoconocimiento y la medida de sus posibilidades de éxito en la consecución de la hazaña. El Carro va tirado por una pareja de caballos, son los animales que también están dentro de él mismo, su comportamiento automático, sus hábitos y tendencias instintivas que tendrá que dominar para conseguir llegar a feliz término en un vehículo ciertamente inseguro. El movimiento es la esencia del Carro, aquí nos encontramos en los cuatro vértices de la base piramidal intermedia donde está ubicada la conciencia individual dimensionalmente simbolizada por el movimiento. El joven auriga hace en el meso y en el microcosmos el mismo papel que desempeña el Emperador en el macrocosmos, de hecho en su cabeza también lleva puesta una corona, es un príncipe. Es capaz de introvertir la Realidad física en su propio interior mental transformándola en una Realidad psíquica emparentada con lo antimaterial. Esta empresa, desde el punto de vista del Tarot, es un auténtico reto y puede conllevar situaciones desagradables derivadas de una exagerada exaltación del ego que sólo pueden disolverse viviendo experiencias muy duras e incluso extremas donde el miedo a la nadidad personal es el factor que hay que derrotar.
   La Justicia es el Arcano número 8 y en la Figura está asociado con la Tierra, con el proceso de Identidad y con la materia. La balanza es un símbolo de la masa, lo que hay que pesar, lo que hay que calcular, y el platillo donde está colocada representa la base piramidal. La espada representa el instrumento que sirve para separar la infancia de la madurez, para alcanzar la independencia y la distinción, en este sentido es un símbolo del proceso de Identidad. La dama que protagoniza este bello naipe representa la Tierra como la segunda madre que te separa de la primera madre biológica, de los sueños, de las ilusiones pueriles enfrentándote con la realidad mundana. Si el Papa era el símbolo del método psicológico la Justicia lo es de las 48 leyes de la lógica, de la precisión y, por consiguiente, de la armonía y del equilibrio creativo.
  El Eremita, el arcano número 9, esta asociado con la Luna, con el proceso de Evolución y con el tiempo. Se trata de un peregrino añoso y algo cansado que, después de asimilar las duras experiencias del pasado, ahora sigue un camino evolutivo de autoiniciación consumando un gran designio de purificación al dirigirse de regreso a la Fuente, al Origen divino, a la Unidad. La lámpara de luz pálida y algo mortecina que ilumina sus pasos es el símbolo de la Luna. El camino que transita en soledad es un símbolo de la linealidad de las cuatro aristas de la base.
  El Arcano número 10, la Rueda de la Fortuna, está asociado con la cara oculta de la Luna, con el Absoluto (Nada), con el calor y con el proceso de Libertad. En este naipe observamos a la fuerza activa, simbolizada con el perro, guerreando contra la fuerza pasiva, simbolizada con el cerdo. Los dos animales están en  puntos opuestos girando sin final en medio de un torbellino de frotación, símbolo del calor. La fuerza neutralizante, simbolizada por la propia Rueda de madera, interviene haciendo que los dos opuestos trabajen en una causa común a pesar de estar enfrascados en una batalla sin tregua. La Rueda simboliza la idea central de la manifestación que girando sobre si misma emerge a la superficie apareciendo con mil aspectos diferentes. Este hecho simbólico es la expresión del proceso de Libertad. Pero es la esfinge, los cuatro principios que señalan la conciencia vital en acción, quien posibilita el proceso. La Rueda nunca podría girar sin la vida y sin la conciencia asociada y por tanto no se podría favorecer la emergencia de ninguna manifestación Real.
     Ahora sólo queda explicar como el Arcano número 12, el Colgado, no simboliza ningún nivel del Rayo en concreto sino que está asociado a las 12 leyes psíquicas de la Astrología en acción. El Colgado representa a un pobre hombre que simula estar naciendo porque cuelga de los pies boca abajo con las manos atadas y sin la menor posibilidad de escapar a su triste destino, sin embargo este desdichado cautivo está sonriendo, es más, si se da la vuelta a la carta aparece bailando con alegría. Es el vivo retrato del sufrimiento consciente, de la resignación necesaria para materializar la victoria sobre si mismo. En definitiva es la víctima voluntaria de un destino aceptado.
  Los restantes Arcanos, del 13 al 22, los estudiaremos en el último capítulo de la presente obra.